Posteado por: daam37 en: Agosto 2, 2010
Posteado por: daam37 en: Agosto 1, 2010
Posteado por: daam37 en: Julio 5, 2010
Posteado por: daam37 en: Julio 4, 2010

Cortesía de http://www.cabalgateros.com/
Un trabajo que hice para la universidad, de la materia Informativo, sobre el difícil e intricado acceso a los alimentos que padecen los venezolanos:
Sabaneando tras los alimentos
El mango es su fruta favorita. Gracias a la generosidad de doña Juana, su vecina de toda la vida, quien le regala una unidad del fruto tropical cada vez que pasa frente su puerta, aún puede comerla, porque si no, “lo pensaría 3 veces antes de comprarla, está muy caro”, dice María.
María González es una joven que deja caer hasta el torso sus lacios cabellos negro azabache. Vive en la Calle Freites de Barcelona y con 18 años recién cumplidos, es la mayor de dos hermanas. Comenta que por lo general releva a su madre cuando toca hacer el mercado.
Aquel mediodía hacía mucho calor y cerca de 70 personas aguardaban su turno para comprar en el Mercal del Casco Histórico de Barcelona. En la angosta vía del frente, desde una camioneta Range Rover 2010, mofaban ridículamente: “llegó el pollo”. Y sí, esa es la cola que el pueblo debe hacer para abastecerse de carne.
González trataba de calmar el aburrido efecto que causan las esperas, relatando las peripecias que pasa su familia por el difícil acceso a los alimentos. “Cuando no conseguimos aceite, cocinamos con mantequilla”, me dice. “¿Has buscado en los Chinos?”, pregunto, imaginándome la preparación con margarina. “Son un caso serio”, deja escapar María.
Gregoria Jiménez, madre de González, trabaja en el área de mantenimiento del Registro Principal del estado Anzoátegui y es la encargada de hacer las compras del lugar. “La china del abasto de la Calle Bolívar es amiga suya y cuando puede, nos guarda un poco de aceite y leche”, cuenta María.
Muchas variables influyen en el problema de acceso y distribución de alimentos: el creciente acaparamiento, la estricta regulación de precios, el limitado acceso a las divisas, los temores de inversión de la empresa privada y las ya normales compras nerviosas.
Se hicieron las 6 de la tarde de aquel mismo día y María seguía explorando los principales anaqueles de la ciudad en busca de aceite y leche, lo que le faltaba. A la mitad del pasillo tres, del Unicasa de Plaza Mayor, se escuchó un bramido de victoria. Como quien piensa en voz alta, María espetó un fuerte “¡por fin!”.
Un improvisado aviso, indicaba que se restringía la venta de leche en polvo, en presentación de lata, a dos unidades por persona. El precio regulado era de Bs. 17,96, a diferencia de “la bodega de la turca”, último recurso de González, que vende el mismo producto “a Bs. 22 y hasta Bs. 24”. Con el aceite vegetal, no corrió la misma suerte. No había.
En el ínterin de las compras, una señora de claros rasgos africanos, corpulenta y de ceño fruncido, decía con desaliento y un tanto de enojo: “es difícil conseguir la comida, hay que sabanear de un lado a otro, pero, como lo que me alcanza es pa’ hacer arepa, que importa”. Es la insoslayable realidad del grueso de la población.
Según el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cenda), hasta el mes de abril, el costo de la cesta básica ha aumentado un 9,8%, situándose en 4.363,63 bolívares, mientras el salario mínimo es 1.064,25 bolívares mensuales.
Hasta hace un par de semanas, la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (PDVAL) era una opción usada por María para reducir las horas de safari tras la comida, hasta que su madre la advirtió: “ni se te ocurra comprar allí. Venden cosas podridas”. Días después, González corroboró que el escarmiento no era tan inverosímil.
En la cola de la “caja rápida” de Unicasa, María evocó un recuerdo: “un día, fui a hacer café con leche en casa de mi tía y al terminarlo, olía raro”. Instintivamente, recordó la advertencia de su madre y corroboró que la leche estaba vencida y que venía de PDVAL.
Al recibir la factura, revisó en dos oportunidades la cuenta. Era una manera de decir: tengo la leche. Se acabó el dinero ¿hasta cuándo esto?
Posteado por: daam37 en: Julio 4, 2010

Imagen cortesía de http://www.virtourist.com/
Hace medio año escribí Desde el patio del mundo – comienzo del viaje. Allí hacía un recorrido por la loca aventura que emprendí: un viaje de mochilero por el viajo continente durante 3 meses. Al principio sentía muchísimas expectativas, y no es para menos, pero ahora, viendo todo en retrospectiva, conectando los puntos -como dice Steve Jobs-, entiendo que la vida es un constante hacer.
En el viaje escribí muchas cosas.: documentos, hojas de un cuaderno curtido por la emoción, servilletas catárticas que son las protagonistas de flashes de inspiración. Todo esa magia que produce el estar en contacto permanente contigo, en situaciones inesperadas, es lo que recopilaré en sucesivas entradas.
Aquí vas a leer pequeñas crónicas y relatos del viaje. Desde el día en que casi pierdo la vida, hasta la inexplicable sensación que produce estar en los alrededores del Palau Sant Jordi de Barcelona. Son remembranzas de las mejores experiencias que he tenido en la vida.
Sigue leyendo y subscríbete a los boletines electrónicos, para que recibas las entradas directamente en tu correo. Haz clic aquí.
El mundo está hecho de nosotros, locos que nos atrevemos a seguir los dictamines de nuestros corazones.
Posteado por: daam37 en: Junio 29, 2010
Una invaluable pieza de vídeo producida por los creadores del documental El Secreto. Abre la mente y revitaliza las esperanzas y los sueños. Verlo cada día sería un gran factor motivador.
–
Posteado por: daam37 en: Junio 24, 2010

Cortesía de http://www.planetaenfuego.net
“1953 es aceptado como el año en que irrumpe el rock and roll en los Estados Unidos ” y su llegada –poco después- a Venezuela fue inminente. En la Costa Oriental del estado Zulia, los jóvenes norteamericanos, hijos de los trabajadores petroleros, empezaron a traer e intercambiar discos de los pioneros del rock and roll anglosajón y a proyectar películas en los clubes locales, inspiradas en la expresión american way of living o sueño americano. Entre las ilusiones y promesas del nuevo Estados Unidos de la postguerra, surgen bandas locales que interpretaban covers en fiestas puntuales. Los Impalas, de la mano de Ruddy Márquez, fue la primera de ellas en tener relevancia e inspirar el apogeo del rock en el país.
La historia se dio su tiempo y aguardó hasta el año 81 para traer a la mayor banda de rock nacional de todos los tiempos: “Dead Feelings” (posteriormente traducen su nombre al español). Sus temas contenían un fuerte ingrediente de crítica social y ataque al sistema. En un principio, estaba conformada por Pablo Dagnino (voz y teclados), Carlos Eduardo “Cayayo” Troconis (bajo. Posteriormente pasa a la guitarra), Luis Poleo (guitarra) y Alberto Cabello (batería). Para esa época, en la ciudad de Caracas, Dagnino, Cabello y el reconocido hombre de medios, Luis Chataing, tenían una miniteca llamada Spit, cuyos shows se convirtieron en la primera y espontanea vitrina para Sentimiento Muerto.
Cinco años luego de su formación, graban “El Amor ya no Existe” bajo el sello disquero Sonorodven, luego de regresar triunfantes de una serie de conciertos en España, invitados por el ídolo Miguel Ríos, quien quedó perplejo por la inédita calidad de la banda; durante su formación, produjeron un total de 3 discos-LP.
SM fue pionera en muchos aspectos: fueron precursores en la utilización del mercadeo de manera masiva para promocionar su arte. En cada rincón de la capital venezolana se veían grafitis del logo de la agrupación; primera banda venezolana en rotar en MTV, con el videoclip del tema Payaso, grabado e interpretado en el legendario y exclusivo CBCGs de New York; récord en venta de una banda de rock, por su primera producción, el “Amor ya no Existe” (28.000 copias vendidas), que fue producida por el argentino Andrés Calamaro y posteriormente, culminada por el aclamado Fito Páez.
El fin de la banda llegó en el año 1992, cuando por diferencia de conceptos artísticos, decidieron emprender caminos por separados. Pablo Dagnino, siguió con sus estudios de astrología y con su propuesta de ritmo rico (rock con tintes de música latina), que lo llevó a fundar, años después, la agrupación Los Píxels. Hector Castillo (guitarrista a partir del 90’), es un aclamado productor musical que ha trabajado con Shakira, David Bowie, Bjork, entre otros. Alberto Cabello, es manager de algunas de las principales bandas de rock de Caracas y el motor creativo y líder espiritual de SM, Cayayo Troconis, conformó Dermis Tatú y tiempo después Pan, antes de morir a causa de un paro respiratorio, supuestamente provocado por una sobredosis de droga.
Posteado por: daam37 en: Junio 16, 2010

Cortesía de http://usacac.army.mil/
Hoy me llegó un correo de mi prima Manoly, de España, que tenía un nombre muy curioso “Sólo tres preguntas…”, lo abrí -como pocas veces hago con los correos con pinta de cadena- y el archivo adjunto era más tentativo: “Test cerebral”. Tenía tiempo así que lo abrí.
Aquí los comparto con ustedes, está muy bueno.
–
Posteado por: daam37 en: Junio 15, 2010

Imagen cortesía de piratavirtual.com
Ya media Venezuela la ha visto, pero de igual manera explicaré un poco qué es Isla Presidencial:
12 presidentes emprenden un viaje en crucero que cambiará su vida para siempre. En el camino, una fuerte tormenta causa el naufragio del navío y Chávez, Uribe, Lula, el negrito Obama y otros más, quedan varados en una isla desierta. Esa sería la presentación para un trailer cinematográfico, que de paso explica en palabras tuiteras,de qué trata la serie.
Imagínense a Chávez hablando de cuando perdió la virginidad en Sabaneta, al Rey de España mandándolo a callar -de nuevo- o a Lula pasado de tragos. Eso es Isla Presidencial. Una serie irreverente que es transmitida por internet. Tiene un canal propio en youtube y, por ejemplo, el primer capítulo ha sido visto por 1.600.000 personas.
La gente del chiguirebipolar (los creadores) por lo visto no tiene oficio y emplea su tiempo en producir obras divertidas y magistrales. Bravo por eso.
Aquí les dejo el vídeo del trailer y los tres capítulos que han publicado hasta ahora. Paciencia. La producción de cada uno toma alrededor de un mes:
--
Trailer:
–
Primer capítulo:
–
Segundo capítulo:
–
Tercer capítulo (el último hasta ahora):
–
Síguelos en twitter: @ipresidencial.
Posteado por: daam37 en: Junio 13, 2010

Cortesía de http://www.rumberos.net/
Estoy preparando una presentación de Sentimiento Muerto para la universidad. La idea es exponer en 4 minutos lo más relevante de la banda, sí: ¡4 minutos! trepar por las ideas secundarias hasta llegar a las primarias. Por ahí van los tiros.
Éstas últimas dos semanas han transcurrido entre nostálgicas investigaciones del rock nacional y sus orígenes. He aprendido mucho al respecto. Pero lo que más me ha marcado, es la presencia de una figura única e irreemplazable en el rompecabezas roquero-criollo: Cayayo Troconis, quien fuese el guitarrista de la banda que inició sus toques bajo el seudónimo de Dead Feeling -para el año 81, si no me falla la memoria- y que posteriormente tradujeron al español.
En la llamada piedra angular del rock venezolano (Zapato Tres, Desorden Público y SM), surgieron maneras y puestas únicas, que servirían de inspiración para generaciones futuras. Cayayo fue protagonista de ese movimiento de los 80. Junto a sus compañeros de Sentimiento Muerto, tuvo la oportunidad de viajar y residir en países como España, Estados Unidos, Colombia, entre otros. Luego de la disolución de Sentimiento Muerto, formó parte de otros proyectos, donde destacan Dermis Tatú y PAN.
No estudió música. Cuando era un adolescente rebelde conoció a la gente de Seguridad Nacional y allí empezaron sus andanzas; alguien dijo en una oportunidad que si Carlos Eduardo “Cayayo” Troconis hubiese nacido en Argentina, hoy día fuese enaltecido como un héroe musical, un arquetipo de creatividad, originalidad y alegría. Pero nació en Venezuela, donde el imaginario prefirió mitificarlo tras las obscura muerte que le brindó los excesos, en vez de llevarlo al puesto que bien merece, como leyenda.
Les presento -o recuerdo- a este personaje contradictorio y anacrónico. Visto como un ídolo gitano e irreverente que cambió las cosas en su breve paso por esta Tierra. Cayayo pudo irse en paz, cumplió su tarea.
–