Es mi frágil existencia,
el umbral de mis temores.
El recuerdo no me ayuda,
a olvidar mil y un dolores.
Años van, años vienen.
Pues la vida sigue en pie.
Galopando firmemente,
me mantengo.
El debatir de los gallos,
el aletear de los peces,
el sufrir de los canarios,
o el graznido de los pájaros,
harán variar mi futuro.
El destino será impune,
no le importa lo que sienta.
Como maquina indecente,
su objetivo es solo uno:
Hacer vivir a la vida,
a los árboles cantar.
Dar terreno a la agonía
y a su hija: la ansiedad.
Olvídate del fracaso,
pues sabes cuando viniste,
pero no cuando te vas.
Es el misterio que rodea,
la ciudad de los humanos.
Los cimientos construidos,
ha de ser todos en vano.
Dedicado a mi pana kiwi :), espero que te mejores…