Mis miradas pausadas, causaban tu atención. Cuando menos esperaba, tu presencia estaba en mí.
No fue hasta ese momento, cuando te descubrí, que todo se retorno. Como el eterno boomerang cósmico que nos persigue.
Invertidos los papeles, la contra-parte fue intensa. Intensifiqué la fuerza, que aquella iniciante empezó.
Con fe y determinación, intenté lo imposible; El incesante destino, me abrigó sin elección. Nadé contra corriente, hasta que aquella, a quién yo quise, se fugó de mi sistema.
Quién sabe si la volveré a ver, quién sabe si se acordará de mí.
Qué irónico tu planteamiento, vil y sin escúpulos. Es como darle vida a un cordero, y degollarlo más tarde en el matadero. Fue egoísta tu intención, si que lo fue.
Lo peor de este karma, es que aún te sigo amando. Como la brisa ama al mar, y la luz nos invade. Como la luna solo oculta, a quien todavía quiere. La amo, la amo; como perros y gatos, se cuela el cariño extraño, de dos seres que se adoran.
Algún día cambiará, tu extraña querencia. Espero que para entonces, aún esté envuelto en tus pensamientos. Pues, la vida cambia y esta frágil existencia no acalla de deseos vacilantes e intentos.
Seguiré en pie de lucha. De la nada se hace grande.
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